Por cuarenta centésimos

Por cuarenta centésimos…

Este documento es real y revela una conducta administrativa extendida en muchos organismos públicos.

La Gerencia del Sector Proveeduría de U.T.E., remitió el Memorando Nº 228/87 a la planta ANCAP MANGA de Cemento Portland, por un error en facturación.

Alguien con sentido común supondría que se trataba de un error importante, pero se engañaría. Aunque no lo crea, el memorando señala:

«La Factura Nº 11.364 de Planta ANCAP MINAS por N$ 40.310,00 de fecha 09-06-87 fue devuelta por la Gerencia de División Hacienda (Acreedores Moneda Nacional-Cuentas oficiales) ya que debe decir N$ 40.310,40.

Comunicamos a ustedes a efectos que se proceda a enmendar debidamente el total de la factura.

                                                           Montevideo, 18 de setiembre de 1987.»

Todo el asunto fue provocado por cuarenta centésimos viejos, cifra imposible hoy de medir. La factura devuelta peregrinaba desde hacía tres meses esperando una enmienda. Gerentes y funcionarios gastaban tiempo y dinero, llevando de aquí para allá los cuarenta centésimos viejos.

Todo el asunto fue provocado por cuarenta centésimos viejos, cifra imposible hoy de medir. La factura devuelta peregrinaba desde hacía tres meses esperando una enmienda. Gerentes y funcionarios gastaban tiempo y dinero, llevando de aquí para allá los cuarenta centésimos viejos.

Un reconocido líder mundial, desaparecido en 2022, escribió:

«Todavía sigue en vigor la costumbre de esperar las instrucciones que vienen de arriba para cada asunto, de depender de las decisiones de alto nivel. No es que resulte sorprendente, porque siempre ha sido así, desde los talleres a los ministerios, y todavía se aplica hasta en los más altos peldaños de la administración. La cuestión es que la gente se desacostumbró a pensar y actuar de una manera responsable e independiente.»

Era Mijail Gorbachov, en la “Perestroika”.

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