Este relato, acompañado de algunos documentos, fue presentado en el Gran Premio Nacional de la Burocratez y el texto, escrito por la víctima, se transcribe así (eliminando nombres):
«La historia comienza a raíz del fallecimiento de mi madre, el 22 de febrero de 1992.
En marzo del mismo año, realicé los trámites de «Haberes sucesorios» ante la Caja de Jubilaciones BPS de Montevideo, ya que ella era oriunda de la capital, y cobraba una jubilación, una pensión de mi padrastro, y una parte de la pensión de mi padre la que a su vez era dividida entre mi hermana y yo, y en el trámite se pidió acumulación de la misma entre las otras dos partes (Nota: de este trámite se trata la historia).
Al radicarme en el Departamento de Cerro Largo en el año 1982, mi pensión pasé a cobrarla en la Sucursal Melo del BPS.
En el mes de agosto del año 1992, voy a cobrar la pensión como todos los meses, y cuál es mi asombro cuando me dicen que estoy dada de baja. Pregunto por qué y me responden «por fallecimiento». Me muestran un papel que recibieron de Montevideo, y resulta que era verdad, pero lo más insólito, es que el mismo día y con el mismo número de Acta de Defunción de mi madre, aparecía yo como fallecida.
Mostré mi documento de identidad, y entonces se hicieron gestiones telefónicas, un escrito, no recuerdo qué más, y me dijeron que esperara, que mientras no se me diera de alta, tenía que cobrar por un pago interno, es decir, que tenía que ir el día de los atrasados, hacer cola, luego me llenaban una planilla en quintuplicado, luego me hacían un cheque, iba al Banco de la República, volvía a hacer cola, y luego cobraba.
Fueron pasando los meses. Cuando voy a Montevideo por los haberes Sucesorios de mi madre, voy al 2º piso Sección Liquidaciones, y planteo el problema.
El Jefe de Sección me hace un papel y me pide que vaya a Sección Cómputos para verificar si el recibo de mi madre era emitido, porque a lo mejor por error me dieron de baja a mí y no a mi madre. En dicha Sección me informan que sólo salía emitido el recibo barra 3, o sea el de mi hermana. En resumen, yo seguía fallecida junto con mi madre.
Comunico esta información a la Sección Liquidaciones, quien a su vez me envía a otra sección, no recuerdo cuál, de esa sección me envían nuevamente a Liquidaciones y ahí me dicen que en cuanto regularicen el trámite, o sea, me den de alta, el recibo irá a Melo.
Pero no fue así. Y pasaron meses y meses. Un día, en la Caja Sucursal Melo, pregunto por qué demoraba tanto «el darme de alta», y me dicen que mientras el Expediente no se encuentre en la Sección Archivo (en Montevideo), no lo pueden enviar a Melo.
![]() |
Cuando voy de nuevo a Montevideo por enfermedad de mis hijos (2 y 15 años) luego de pasar toda la mañana en el médico, concurro enseguida del mediodía a la Caja, a Sección Liquidaciones, pido para hablar con el Jefe de Sección y me dicen que espere. Eran las 13 horas. A las 15 horas vuelvo a preguntar y me dicen que ya me atiende, y a las 16 horas, una funcionaria me pregunta si me habían atendido, ya que me había visto desde hacía rato esperando (ya había «acampado» con los bolsos y mis hijos sentados en el suelo del pasillo, cansados, medio dormidos, habíamos viajado esa noche), me hace pasar y le explica al Jefe de Sección (no le habían avisado) y enseguida me atiende. |
Le planteo lo que me habían informado en Melo y busca en la Sección Archivo y no están los expedientes, o sea, que seguían en la Sección Liquidaciones. Buscan en varios archivos metálicos y cuál es mi asombro cuando aparecen los tres expedientes unidos por cordón (el de la jubilación de mi madre, y el de la pensión de mi padrastro -haberes sucesorios- y el de la pensión de mi padre que era el que precisaban en Melo para hacerme la liquidación y la acumulación a mi pensión).
Cuando voy de nuevo a Montevideo por enfermedad de mis hijos (2 y 15 años) luego de pasar toda la mañana en el médico, concurro enseguida del mediodía a la Caja, a Sección Liquidaciones, pido para hablar con el Jefe de Sección y me dicen que espere. Eran las 13 horas. A las 15 horas vuelvo a preguntar y me dicen que ya me atiende, y a las 16 horas, una funcionaria me pregunta si me habían atendido, ya que me había visto desde hacía rato esperando (ya había «acampado» con los bolsos y mis hijos sentados en el suelo del pasillo, cansados, medio dormidos, habíamos viajado esa noche), me hace pasar y le explica al Jefe de Sección (no le habían avisado) y enseguida me atiende.
Le planteo lo que me habían informado en Melo y busca en la Sección Archivo y no están los expedientes, o sea, que seguían en la Sección Liquidaciones. Buscan en varios archivos metálicos y cuál es mi asombro cuando aparecen los tres expedientes unidos por cordón (el de la jubilación de mi madre, y el de la pensión de mi padrastro -haberes sucesorios- y el de la pensión de mi padre que era el que precisaban en Melo para hacerme la liquidación y la acumulación a mi pensión).
El Jefe de la Sección me dice que cuando vaya a Melo, dentro de 15 días pasara por la Caja que ya estarían los expedientes y que el trámite del alta se encargarían en Melo de hacerlo.
A los 20 días voy a la Caja Sucursal Melo, los expedientes estaban y ya habían realizado la liquidación y solicitado el alta, y al mes y medio, por fin, fui «resucitada», al cobrar la pensión en forma normal, o sea, sin tener que ir el día de los atrasados y cobrar con un cheque del Banco República.»
Sin comentarios
