La democracia recuperada estaba flamante. Y se dio la primera reunión entre el Presidente de Uruguay y el Presidente de Argentina Dr. Raúl Alfonsín en la estancia Anchorena, 1985.
Todo muy bien excepto un curioso incidente entre los chóferes de los Jerarcas asistentes, que discutían acaloradamente el monto de sus viáticos, lo que generó fuertes roces entre ellos y con sus superiores.

Luego, en Montevideo, el Prosecretario de Presidencia me pidió una explicación de los sucesos y se la dí.
Resultaba que:
- Los chóferes de Presidencia, como tenían casa y comida, recibían una mínima partida en efectivo.
- Los chóferes de los Ministros, con casa y comida, cobraban el viático entero en pesos, cuyo importe incluye ambos conceptos.
- Los chóferes uruguayos de los organismos binacionales, con casa y comida, cobraban el viático entero en dólares.
Es un buen ejemplo de la disparidad de remuneraciones, por una misma tarea, dentro del Estado y del uso poco transparente de recursos de los contribuyentes, del que pocos ciudadanos se enteran.